jueves, 30 de abril de 2026

LO PRIMERO ES ANTES


Un refrán. De esos que llevan siglos circulando y que un día te caen encima como si los oyeras por primera vez.

Lo primero es antes.

Tres palabras. Una obviedad aplastante. Y sin embargo aquí está, convertido en refrán, lo cual significa que generaciones enteras han necesitado que alguien se lo dijera en voz alta. La sabiduría popular no trabaja en vano. Ni se toma vacaciones. Ni cobra por horas. Ahí está, estoica, esperando a que espabilemos.

El tiempo es lo único que no se repone. Esto lo sabe todo el mundo. Todo el mundo asiente muy convencido cuando lo escucha, pone cara de estar teniendo una revelación importante, y acto seguido sigue haciendo exactamente lo mismo de antes. Con renovada convicción, eso sí. Que no es poco.

Porque saberlo y aplicarlo son cosas distintas. Radicalmente distintas. Como saber que hay que hacer ejercicio y hacerlo. Como saber que el azúcar es malo y el croissant del domingo. Como saber muchísimas cosas que sabemos perfectamente y que de alguna manera misteriosa no alteran nuestra conducta lo más mínimo. Somos un enigma.

Para. Piénsalo.

Lo primero es antes.

¿Lo es?

No hay comentarios:

Publicar un comentario