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lunes, 6 de septiembre de 2010

LAGARTO, LAGARTO


Llegó tarde esa noche, sin encender la luz para no despertar a su esposa , sigilosamente y en calcetines se dirigió a su habitación. No contaba con que la puerta había quedado entreabierta y con que acababan de dar cera al parquet de toda la casa. El golpe de su frente contra la esquina de la puerta fue de tal violencia que despertó a su mujer y a los vecinos del 3º. Sangraba tanto que acudieron raudos y veloces al Servicio de Urgencias del Hospital más cercano. Le aplicaron 8 puntos de sutura.
Después de dormir , desayunar y tomar el potente analgésico prescrito, decidió ir a hablar con Roca pausadamente, con el periódico y un cigarro. Encendió el cigarro con sumo gusto y tiró la cerilla al retrete. No contaba con que su hacendosa esposa había limpiado la sangre de la alfombra con un algodón empapado en disolvente y con que lo había tirado (tan mal hecho...) por dicho wc. La llamarada le llegó hasta los omóplatos, el grito de dolor por su periné absolutamente abrasado lo oyeron esta vez los vecinos del 4º.
Decidieron que no podían acudir raudos ni mucho menos veloces al Servicio de Urgencias, por lo que llamaron a una ambulancia para que hiciese el traslado.
Los camilleros lo posicionaron en la camilla rápidamente y decidieron bajar por las escaleras ya que el ascensor era demasiado pequeño y total solo había dos pisos. El paciente quejumbroso y asustado les iba contado a los camilleros la desgracia tras desgracia. No contaba con la risa floja de uno de ellos, que no pudo aguantar la debilidad muscular provocada por la risa y soltó la camilla en la primera escalera del segundo tramo. Recogieron al paciente un piso más abajo, esta vez con una fractura de muñeca y dos costillas. Lo oyeron todos los vecinos.
Le mantuvieron en el hospital meses.
El tratamiento mas dificil fué el de convencer al paciente que el mundo se sigue pudiendo habitar.
No sé que habrá sido de él...

viernes, 22 de enero de 2010

UNA TARDE EN EL OTORRINO

Ahora escucho en mono. Llevo ya unos días en los que el estéreo ha pasado a mi memoria antigua. Volví de vacaciones si, ya lo creo. Volví triste y sorda.
Porca miseria.
Ahora entiendo la mirada un poco ausente de los sordos. El único beneficio que tiene es que tienes que aplicar interés en lo que quieres oír y si no quieres oír pues no te aplicas. Ah! , perdona es que no oigo bien , el avión ya sabes...
Total que harta ya de estar tabique y de no oír el móvil si no lo llevo debajo de la barbilla me he decidido a ir a la consulta del otorrino.
La sala de espera a tope. Dos o tres niños ruidosos y jadeantes. Incombustibles.Respirando por la boca. Entraron los primeros afortunadamente. Le llevó tiempo al otorrino la pelea con los morlacos llorosos .
El silencio se oye en las salas de espera. Aunque estés sorda. Tenemos miedo.
Al final hemos quedado dos chicas y yo un poco aburridas de tanto retraso.
Nos hemos contado la vida. Las tres oíamos en mono.
- Yo llevo viniendo dos meses y siempre hay mucha gente, siempre retrasado, dice un poco enfadada la chica de la melena morena y larga.
-¿ No te curan a la primera? , pregunto asustada.
- Bueno, es que lo mío es laborioso, nos confiesa entre resignada y vergonzosa.
Las dos al unísono le preguntamos
_¿ Que te pasa?, temiendo lo peor.
Arrellanándose un poco en la butaca y pidiendo con su mirada un poquito de por favor, nos lo ha contado.
Hace dos meses en unas vacaciones en Lanzarote, con buen tiempo y muchas horas de piscina con sus dos hijos , de uno y tres años, cogió una otitis externa derecha. Dolorosa e incómoda.
Volvió de vacaciones, al trabajo, al colegio y al médico de cabecera quien le recetó unas pastillas y unas gotas calmantes para echar en el oído, para aliviar el dolor si se le hacia inaguantable.
Lo compró en la farmacia y las metió en el bolso. Aprovechó a toda prisa el poco tiempo que tenia antes de ir a recoger a sus hijos a la guardería para hacer unas compras imprescindibles de leche, macarrones, algún petite-suisse de fresa y de paso, en la tienda de los chinos de la esquina, compró una tapa para el microondas ya que la que tenia la había quemado al poner la última lasaña y un envase de loctite para pegar la balda de metracrilato de la nevera absolutamente rota de meter la olla a presión.
Recogió a sus hijos llorosos porque no querían dejar a sus amigos, los amarró como pudo a las sillas del coche peleando contra resistencia y arrancó para casa.
Muchos semáforos. Un atasco. Los niños llorando. Fiebre. Dolor de oído.
- Todavía me quedaba media hora para llegar a casa, no os podéis imaginar como me dolía...
En un semáforo interminable decidió echarse las gotas al oído y calmar el dolor, ya que pensó que eso era mejor que ahogar uno a uno a sus dos hijos. Buscó con la mano derecha en su bolso, mientras miraba si se ponía verde. Cogió el envase, arrancó y en el siguiente semáforo aprovechó para llenar el conducto auditivo de liquido medicinal y calmante.
Al siguiente segundo aumentó exponencialmente el dolor, como si una daga ardiente hubiese atravesado su tímpano. El cerebro le funcionó rápido.
- No lo quería ni mirar....
Los envases de la gotas óticas y del loctite de los chinos son muy parecidos....
Los dos envases en el mismo bolso. Cogidos sin mirar, solo al tacto...
Si! se había aplicado hasta la saciedad una capa inmensa de loctite en su oído derecho. Sellado a conciencia, con otitis y todo. Hermético.
Desde hace dos meses el otorrino con paciencia le va extrayendo poco a poco el pegamento.
Nos contó que ya oye las bocinas de los camiones y las sirenas de los barcos y que dentro de poco espera oír el timbre de su casa.
-Jo!, dijo aliviada la chica rubia y de pelo corto, pues lo tuyo casi es peor que lo mío...
Ella no tiene hijos. De momento solo novio. También lleva un mes acudiendo semanalmente a la consulta.
- Siempre ando de prisa por las mañanas, dijo haciéndonos entrar en situación, entro a trabajar muy temprano.
A pesar de madrugar tiene un rito de limpieza diaria del que disfruta, se ducha, se seca el cuerpo, se limpia los oídos con un bastoncillo, se seca el pelo primero con la toalla y luego con el secador-difusor y se aplica la crema hidratante en todo el cuerpo. Renovada a trabajar.
Era jueves, trabajaba de mañana luego acompañaba a su madre a la modista y luego tenia una cena con su novio y los primos de su novio ,una pareja a los que no conocía.
_ No sé si llevar falda, pensaba mientras se limpiaba el oído izquierdo a conciencia, dando vueltas con mucho gusto al bastoncillo de algodón. Se anudó la toalla en el pecho como los romanos y cogió la toalla de tocador para restregar el pelo a conciencia.
- No os podéis imaginar lo que me dolió....
Al apretar la toalla impetuosamente contra el pelo y empezar a restregarlo un dolor inmenso y lacerante le atravesó el cerebro, no sabia si le estaba dando una hemorragia cerebral o un ataque epiléptico. Le hicieron falta unos minutos en el suelo para saber lo que había pasado. Tocó su oreja izquierda y notó que sobresalia medio bastoncillo de algodón, el otro medio atravesando el tímpano se había alojado en su oído medio. Había olvidado quitarlo después de usarlo. Un liquido caliente que intuyó sangre manaba de su oído. Decidió desconectarse. Se desmayó.
Nos contó que ya oía el teléfono y que su tímpano estaba casi cicatrizado del todo.
Con menuda chorrada iba a molestar yo al otorrino!! Como si tuviese todo el tiempo del mundo para perderlo conmigo!! Con la cantidad de sordos importantes y trágicos que existen el mundo.
He huído.He ido a la farmacia y me han dispensado unas gotas para aplicar por la nariz. Esta es la segunda aplicación y ya parece que os oigo carraspear mientras me leeis.
Espero oiros respirar en breve. Cachis.

sábado, 9 de febrero de 2008

SINDROME 05/98 (Mayo del 68): A PROPOSITO DE UN CASO




INFORME:
Varón de 50 años de edad.
Antecedentes personales: Funcionario de larga duración. Tendencias escaqueantes con respecto a su actividad laboral compatibles con la duración del empleo. Fantasias de profesión liberal fuertemente remunerada y plena de recocimiento. Delirios ocasionales de descenso con omnipresencia.
Antecedentes familiares: Huérfano.
Enfermedad actual : Acude por sensación de vacio impotante a nivel retroesternal, acompañado de sudoración leve e inestabilidad en la marcha. Describe un episodio de corta duración de giro de objetos.
Exploración: Consciente. Bien hidratado. Obedece órdenes. Midriasis bilateral reactiva. Respiración con algun roncus. Ruidos intestinales presentes. Extremidades con leve espasticidad al movimiento pasivo.
Exploracion complementaria : Historia reciente de cena en restaurante sin sospecha de intoxicación alimentaria. Conversación proyectiva sobre lo que desea el paciente de su vida en un personaje de novela fuertemente distorsionado por su compañera para producir un mecanismo virtual de envenenamiento a baja dosis. Intento posterior de administración de una segunda dosis a base del empleo de imagenes de jóvenes vestidos besándose junto a una guitarra en una playa de color sepia-grisáceo.
Diagnostico diferencial : Hernia de hiato con reflujo gastroesofágico. Angina de Prinz-Metal. Pericarditis. Enfermedad de Tietze.
Evolución : Descartados todos los procesos anteriores, el paciente mejora espóntaneamente manteniéndole en reposo físico y emocional.
Diágnostico: Descenso súbito de autoestima . Hipoautoestimonemia.
Tratamiento : Dormir un mínimo de 6 horas. Mantener durante las horas de sueño una posición semisedente con las piernas elevadas y un televisor encendido enfrente.